En más del 90% de los casos, el cáncer colorrectal se origina a partir de una lesión precursora que se denomina pólipo adenomatoso, formado por el crecimiento anormal de las células del colon que tardan entre 10 y 15 años en transformarse en CCR. Esta progresión lenta permite a través de los controles periódicos, prevenir la enfermedad cuando todavía no se presentan síntomas, recordando que, detectado en una etapa temprana, el CCR puede curarse en más de un 90% de los casos.










